¿Ese video es verdadero, y esa voz es de él o fue generada por inteligencia artificial? Antes de pedir la remoción, una indemnización o el derecho de réplica, el abogado necesita un examen que diga qué es falso y cómo se sabe.
La inteligencia artificial abarató la mentira bien hecha. Un montaje convincente sale en minutos, una voz clonada narra lo que la persona nunca dijo, y la publicación circula antes de cualquier verificación.
Quien resulta afectado necesita dos respuestas. La primera es de autenticidad: ¿el material es verdadero o fue fabricado? La segunda es de autoría: quién lo creó, quién lo publicó primero y desde qué cuenta. El peritaje en deepfake responde a las dos, y el dictamen explica el método de cada conclusión.
Rostro cambiado, persona insertada en una escena, foto sacada de otro contexto. El examen lee el archivo (estructura, metadatos, compresión) y el contenido (luz, sombra, bordes, continuidad de los cuadros). El método completo está en Peritaje Audiovisual: Video e Imagen.
Audio en el que alguien "confiesa", amenaza o cuenta una historia que nunca contó. El peritaje de voz busca los artefactos de la síntesis y compara la grabación con muestras reales de la persona. El método está en Fonética Forense y Peritaje de Voz.
Páginas que usan rostros y escenas creados por IA para dar credibilidad a una estafa, un rumor o un perfil falso de artista. El peritaje señala los indicios de imagen sintética y preserva la página, con fecha y hash, antes de que desaparezca.
El peritaje preserva las publicaciones e indica los registros que guarda el proveedor. El Marco Civil da Internet, la ley brasileña de internet, permite pedirle al juez que el proveedor entregue esos registros (Marco Civil da Internet, art. 22). Para el proveedor de aplicaciones que explota la actividad profesionalmente, la guarda obligatoria es de seis meses (Marco Civil, art. 15). Esperar puede costar la autoría.
Guion, música, arte o proyecto: ¿quién lo creó primero? La protección del derecho de autor no depende de registro (Lei 9.610/1998, la ley brasileña de derecho de autor, art. 18). Por eso, lo que prueba la fecha suele ser el propio archivo: metadatos, versiones guardadas, envíos e historiales. El peritaje en derecho de autor digital confronta esas fuentes y dice qué fechas se sostienen.
Adriano Vallim es convocado con frecuencia por Record, cadena de televisión brasileña, para analizar videos, voces e imágenes que circulan como noticia, y para decir si las páginas fueron montadas con imágenes generadas por IA. En la televisión, el análisis se explica al público. En el proceso, el mismo razonamiento se convierte en dictamen, con método, cadena de custodia y límites declarados.
Una imagen se usaba para acusar a un alcalde de haber estado en un lugar que lo comprometía.
La imagen pasó por el examen del peritaje audiovisual, que lee el archivo y la escena en busca de vestigios de composición.
El peritaje identificó que la imagen era un montaje.
Circulaba en las redes sociales un audio en el que la voz de una persona narraba una historia falsa.
El peritaje examinó el audio en busca de los vestigios de síntesis de voz y preservó las publicaciones para la investigación de la autoría.
El examen demostró que la voz había sido generada por inteligencia artificial.
Consulte también
Peritaje Audiovisual: Video e Imagen → Fonética Forense y Peritaje de Voz → Autoría Digital y Levantamiento del Secreto Telemático → Propiedad Intelectual, Secreto Empresarial y Competencia Desleal → Documentoscopia Digital → Prensa →